La tecnología llega al rugby

Con motivo de la Copa del mundo, la tecnología se ha adaptado al rugby. Todos los estadios ingleses están equipados con un dispositivo de observación y análisis del juego de los partidos, y los jugadores llevan chips GPS para monitorizar todos sus movimientos.

Como vemos, la digitalización del rugby está creciendo. En 2001, el árbitro de vídeo estaba emergiendo en competiciones oficiales internacionales. Y desde el año 2015, con motivo de la Copa del Mundo, se ha introducido nuevos dispositivos de observación y datos de juego. Llamado "Hawk-Eye" (ojo de halcón), se basa en una red de cámaras instaladas alrededor del campo. Éstas examinan el juego, registran las acciones, ayudando así a los árbitros a tener más datos para tomar decisiones en caso de dudas.

Las imágenes no sólo son utilizadas por los árbitros. "La tecnología desempeñará un papel crucial para los equipos médicos, para evaluar los riesgos de lesiones y reaccionar en consecuencia", nos comunica el director del proyecto. Estos profesionales de hecho pueden ver los partidos desde diferentes perspectivas para analizar el impacto de un choque y podrán valorar las lesiones relacionadas con ella.

Tecnología GPS en tiempo real

“A través de la tecnología GPS, podemos ver la actividad del jugador en tiempo real o la distancia recorrida, la velocidad, la aceleración, los choques, así como el monitoreo de la frecuencia cardíaca", indica Julien Piscione, el jefe de la unidad de investigación del equipo de rugby de Francia. Todos estos datos se recogen en un equipo y se utilizan para realizar un seguimiento de la evolución de un jugador y su actuación en un momento específico.

El dispositivo, diseñado por la empresa francesa Digital Simulación, también tiene una función específica para el rugby: la medición de los choques de los jugadores. Esta herramienta puede ayudar a los médicos y verificar la salud de los jugadores y evitar lesiones.